La danza en la ciudad de Caracas, un diagnóstico que recorre nuestro cuerpo

En diciembre de 2012 recibí en la Universidad Católica Andrés Bello mi título de Maestría en Comunicación para el Desarrollo Social  luego  de presentar  mi trabajo de grado “La danza contemporánea en la ciudad de Caracas: un diagnóstico de su producción cultural”. Esta investigación fue posible gracias al apoyo y colaboración de bailarines, maestros, coreógrafos, técnicos, gestores culturales, público y periodistas de la fuente que gracias a sus testimonios se logró estructurar un diagnóstico de las condiciones de la danza contemporánea en la capital, a través del cual pudiésemos reflexionar y sobre todo plantear perspectivas a la luz del fenómeno que hoy tenemos entre manos, más bien alrededor del cuerpo. A continuación ofrezco un resumen de lo que resultó de la presente investigación.

La danza contemporánea en la ciudad de Caracas en tanto producto estético cultural, es mucho más amplia de lo que parece. Va más allá de las fronteras  de un producto acabado y efímero. Las prácticas culturales que giran en torno a la danza escénica se  ubican en un contexto  cultural más extenso. Este  ámbito, no solamente comprende la producción y puesta en escena de un espectáculo, incluye también un conjunto de experiencias relacionadas, intercambios culturales, condiciones económicas,  que crean un complejo entramado donde convergen bailarines, directores técnicos, instituciones públicas y privadas, medios de comunicación y audiencia/público, en el contexto de un paradigma de consumo cultural global, y glocal  que define las líneas a través de las cuales debe insertarse la danza contemporánea como un fenómeno de la cultura y el consumo. A la vez, estas dinámicas intervienen también en la manera en la cual la danza contemporánea se observa en el discurso del desarrollo cultural, desarrollo económico, desarrollo social, de quienes hacen vida alrededor de la danza contemporánea.

 

 Hoy, la danza escénica de nuestra ciudad, dentro de la dinámica de la industria cultural de los tiempos que corren, se ve obligada a competir  en el mercado internacional a la par de los demás ofertas culturales: el cine, la televisión, el teatro, etc. Muy pocas compañías de danza de la capital logran insertarse con éxito en este ecosistema. En la práctica, sin el aporte sistemático, en conjunto y articulado entre el Estado y la empresa privada, la danza contemporánea que se realiza en la ciudad de Caracas continúa desarrollando sus capacidades. Sin embargo, esto no la hace necesariamente rentable dentro de las concepciones de la lógica del consumo de bienes culturales.

 

 Al menos en la ciudad capital, debido a la falta de políticas culturales coherentes se observa con dificultad la inserción de los productos artísticos al mercado. Podríamos afirmar que se debe generalmente a la falta de incentivos a sus bailarines y coreógrafos, bajo nivel de inversión, desconfianza en el todavía pequeño y débil movimiento dancístico capitalino, así como en la inexistencia de mecanismos de promoción de sus productos.

Lo anterior impacta principalmente en ciudades como Caracas, caracterizadas por la ausencia de sólidas y diversas tramas de industrias culturales, necesarias para difundir la creación artística. Esto indica que deben hacerse esfuerzos sostenidos en ambos sectores de la economía para promover la identidad cultural, no solo a partir de las tradiciones propias de la región, sino también a través de sus legados más actuales, como es el caso de la danza contemporánea.

 Poner de manifiesto por escrito y no sobre la escena, las condiciones de producción de la danza contemporánea en nuestra ciudad no tendría sentido sino a partir de la construcción de una serie de propuestas que posibiliten o tiendan puentes para contribuir a la mejora de las condiciones de producción y difusión de la danza contemporánea en la ciudad de Caracas, no solo desde la perspectiva de la puesta en escena, sino también en función de la mejora de las condiciones de bailarines, técnicos, docentes, investigadores del área, de los propios mecanismos de producción y consumo, e incluso de la propia audiencia, que promuevan el desarrollo sostenido del sector dancístico de la ciudad de Caracas.

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 Así, resulta importante contribuir con el impulso de la danza contemporánea en la ciudad de Caracas contemplando y respetando las diferentes motivaciones artísticas que se establecen como lugar primigenio de expresión y que  promueven el hecho dancístico en cada una de las compañías que hacen vida en la ciudad capital. En este sentido es trascendente mantener y contribuir con el legado y la influencia que han  tenido los pioneros de la danza contemporánea en la ciudad de Caracas, como parte de la identidad cultural de caraqueño. Esto se manifiesta en la continua formación de bailarines y docentes, así como infraestructura  y espacios físicos para  tal fin.

ImagenEs necesario el respeto a los procesos de creación de las diferentes compañías de danza contemporánea que desarrollan su trabajo en la ciudad de Caracas, en función de resultado de la puesta en escena y las propias condiciones laborales de bailarines, directores, y técnicos. Este hecho está intrínsecamente relacionado con una mejora en las condiciones de producción de la danza escénica.

Por otro lado, es urgente en el contexto de los tiempos que corren entender los adelantos tecnológicos no solo en tanto dispositivos que ayudan a crear la puesta en escena en  los diferentes teatros, sino también como herramientas de comunicación de los mensajes que provienen de las distintas coreografías.

Repensar políticas culturales coherentes con las necesidades del sector, dentro de las dinámicas de la industria cultural, respecto a las condiciones de producción y puesta en escena de los diferentes espectáculos. Esto se traduce en mayor apoyo económico y  mejora en las condiciones laborales. Lo anterior se relaciona estrechamente con la idea de reflexionar en torno a los subsidios y presupuestos que se otorgan a las distintas compañías, a partir de las dinámicas actuales de producción y consumo de la danza escénica  a nivel nacional, regional, y mundial, entendiendo la danza como un producto cultural estético  que se inserta en los diferentes mecanismos de consumo de la cultura a la par de otras manifestaciones del arte.

Articular y aceitarlas relaciones entre la empresa privada  y las políticas del Estado, a fin de crear mecanismos de articulación y promoción de la danza contemporánea en la ciudad de Caracas. En este sentido, es imprescindible también  que esta articulación se observe en una red de espectáculos en todo el eje de la ciudad, Municipio Libertador, Chacao, Baruta, Sucre.

Se aplauden las iniciativas tanto del sector privado como del público  a través de la creación del nuevo Teatro de Chacao, así como la refacción de algunos de los teatros de la ciudad. Sin embargo, este esfuerzo debe apuntar a la creación de espacios especiales para la presentación de espectáculos de danza, y continuar con reparaciones y actualizaciones de los equipos técnicos de estos teatros, que actualmente se encuentran desactualizados. Esto indica que los aspectos técnicos de la puesta en escena deben ser revalorados y considerados de gran importancia para la producir espectáculos de danza contemporánea.

A la luz de una audiencia cada vez más masiva y entendedora de la danza contemporánea que se realiza en la ciudad de Caracas, es importante incluir en el pensum de estudios regular de las diferentes instituciones educativas: preescolares, colegios  privados, o públicos, liceos, la danza contemporánea como manifestación estética. Esto permitirá comprender también ala audiencia que la danza contemporánea de Caracas forma parte del legado cultural de la ciudad que habita. 

El sector público y privado debe fomentar articuladamente  la creación de salas de ensayo, plazas escénicas, puestos de trabajo, investigación, mejor remuneración de la profesión, mayores recursos financieros, planes  de seguridad social, jubilación.

Con relación a los periodistas, especialmente aquellos dedicados a la fuente cultural, se sugiere incluir en sus agendas la danza contemporánea como fuente recurrente, haciendo especial énfasis en la producción de reseñas, crónicas, entrevistas y reportajes que fomenten no solo la difusión sino la discusión de los diferentes temas que pueden desprenderse. Se entiende también que los nuevos medios de comunicación resultan una plataforma primordial para la difusión de la danza contemporánea en la ciudad de Caracas. Es importante que los medios tradicionales promuevan también información valiosa a través de estos medios.

Se considera necesaria la sinergia entre el sector público y privado que repercutan en transformaciones significativas en cuanto a la  escala de negocios de la danza contemporánea, sin  olvidar el rol de Estado como protector y regulador de estas dinámicas.

Es importante que el sector público no limite su acción a la creación de políticas de producción, sino también de difusión y distribución de la danza contemporánea de la ciudad de Caracas en tanto producto cultural, haciendo énfasis en la demanda y en la creación de nuevos públicos para esta manifestación artística.Imagen

Se plantea apostar por la creación de políticas culturales de inclusión de la danza contemporánea dentro de la industria cultural que repercutan en articulaciones regionales y sub-regionales que incluyan relaciones intergubernamentales, organizaciones profesionales, empresas multinacionales, instituciones culturales, entre otros organismos.

 En suma, la danza contemporánea de la ciudad de nuestros días constituye un capital que el país tiene el deber de hacer fructificar, no solo por razones económicas, sino por la dimensión cultural que lleva consigo, por lo que ésta  debe ser eje del desarrollo de la ciudad, y por lo tanto sostenible en el tiempo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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